Following the U.S. Centers for Disease Control and Prevention’s approval of the new hepatitis B vaccination recommendation issued by the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP), the North Carolina Department of Health and Human Services is reaffirming that vaccinations play a vital role in safeguarding the health and well-being and help protect children, their families and entire communities from the spread of infectious diseases like hepatitis B, measles, pertussis and others.
ACIP’s new recommendation advises parents of infants born to mothers known not to have hepatitis B to talk with their health care provider about the benefits and risks of the hepatitis B vaccine; and suggests that the first dose should generally be administered at two months of age or later if the vaccine is not given at birth. Please see the following statement from NCDHHS:
"Protecting newborns from preventable disease is one of the most important commitments we can make to ensure a healthy start for all North Carolinians. The hepatitis B vaccine, administered at birth, is a safe, effective and essential tool in preventing chronic infection, which can lead to liver damage, liver failure, liver cancer or even death. Universal administration of the hepatitis B vaccine at birth ensures that every newborn — regardless of maternal testing status, health care access or background — receives life-saving protection. Delaying the first dose of the hepatitis B vaccine or not completing the full series has no evidence of safety benefits for children and may result in more hepatitis B infections in infants, reversing more than 30 years of successful efforts that have dramatically reduced hepatitis cases.
Every baby can and should continue to be offered the hepatitis B vaccine based on the American Academy of Pediatrics recommended Child and Adolescent Immunization Schedule, which is also supported by other professional medical and health organizations. This schedule is based on an extensive review of current scientific data. Health care providers and families have the same goal: a healthy future for children in North Carolina; and providers are already having discussions about vaccines with parents and caregivers.
NCDHHS is working closely with federal, state and local partners to ensure we continue to prioritize the health, safety and well-being of children, individuals and families in North Carolina as well as the availability of life-saving vaccines. Health care providers can continue following their routine practices for providing hepatitis B vaccination. Hepatitis B vaccines, including the birth dose, should still be covered by private insurance, the Vaccines for Children Program and NC Medicaid. NCDHHS has a bilingual Childhood Vaccines Toolkit that includes resources to help health care providers and families start conversations about childhood vaccines, so parents have the information they need to protect what matters most, their children’s health."
Getting vaccinated helps children:
- Build protection against serious illness and enjoy a healthy future;
- Avoid missing school and activities due to illness;
- Reduce the spread of diseases to classmates, family members and their community; and
- Stay up to date on school immunization requirements
Vaccines are available at pharmacies, private medical offices, some federally qualified health care centers and local health departments. Children who are uninsured can be vaccinated at low or no cost through the Vaccines for Children program, which offers free vaccines to eligible children through 18 years of age.
Tras la aprobación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos de la nueva recomendación de vacunación contra la hepatitis B emitida por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, por sus siglas en inglés), el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte, reafirma que las vacunas desempeñan un papel vital en la protección de la salud y el bienestar, y ayudan a proteger a los niños, sus familias y comunidades enteras de la propagación de enfermedades infecciosas como la hepatitis B, el sarampión, la tos ferina y otras.
La nueva recomendación del ACIP aconseja a los padres de bebés nacidos de madres que saben que no tienen hepatitis B, que hablen con su proveedor de atención médica sobre los beneficios y riesgos de la vacuna contra la hepatitis B; y sugiere que la primera dosis generalmente se debe administrar a los dos meses de edad o más tarde si la vacuna no se administra al nacer. Consulte la siguiente declaración del Departamento de Salud y Servicios Humanos de carolina del Norte (NCDHHS, por sus siglas en inglés):
"Proteger a los recién nacidos de enfermedades prevenibles es uno de los compromisos más importantes que podemos asumir para garantizar un comienzo saludable para todos los habitantes de Carolina del Norte. La vacuna contra la hepatitis B, administrada al nacer, es una herramienta segura, eficaz y esencial para prevenir la infección crónica, que puede provocar daño al hígado, insuficiencia hepática (enfermedad del hígado), cáncer de hígado o incluso la muerte. La administración universal de la vacuna contra la hepatitis B al nacer garantiza que todos los recién nacidos, independientemente del estado de las pruebas maternas, el acceso a la atención médica o los antecedentes, reciban protección para salvar sus vidas. Retrasar la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B o no completar la serie completa no tiene evidencia de beneficios de seguridad para los niños y puede resultar en más infecciones de hepatitis B en los bebés, revirtiendo más de 30 años de esfuerzos exitosos que han reducido drásticamente los casos de hepatitis.
A cada bebé se le puede y se le debe seguir ofreciendo la vacuna contra la hepatitis B basado en el Programa de Inmunización para Niños y Adolescentes recomendado por la Academia Estadounidense de Pediatría, que también cuenta con el apoyo de otras organizaciones médicas y de salud profesionales. Este horario de vacunación se basa en una extensa revisión de datos científicos actuales. Los proveedores de atención médica y las familias tienen el mismo objetivo: un futuro saludable para los niños en Carolina del Norte; y los proveedores ya están teniendo conversaciones sobre las vacunas con los padres y cuidadores.
El NCDHHS está trabajando en estrecha colaboración con socios federales, estatales y locales para garantizar que continuemos priorizando la salud, la seguridad y el bienestar de los niños, las personas y las familias en Carolina del Norte, así como la disponibilidad de vacunas que salvan vidas. Los proveedores de atención médica pueden continuar siguiendo sus prácticas de rutina para vacunarse contra la hepatitis B. Las vacunas contra la hepatitis B, incluida la dosis de nacimiento, aún deben estar cubiertas por un seguro privado, el Programa de Vacunas para Niños y NC Medicaid. El NCDHHS tiene un kit de herramientas de vacunas infantiles bilingüe que incluye recursos para ayudar a los proveedores de atención médica y las familias a iniciar conversaciones sobre las vacunas infantiles, para que los padres tengan la información que necesitan para proteger lo que más importa, la salud de sus hijos".
Vacunarse ayuda a los niños a:
- Desarrollar protección contra enfermedades graves y disfrutar de un futuro saludable;
- evitar faltar a la escuela y a las actividades debido a una enfermedad;
- reducir la propagación de enfermedades a los compañeros de clase, los miembros de la familia y su comunidad; y
- mantenerse al día con los requisitos de vacunación escolar.
Las vacunas están disponibles en farmacias, consultorios médicos privados, algunos centros de atención médica calificados a nivel federal y departamentos de salud locales. Los niños que no tienen seguro pueden vacunarse a bajo costo o sin costo a través del Programa de Vacunas para Niños, que ofrece vacunas gratuitas a niños elegibles hasta los 18 años de edad.